Saint jean de luX INTERIOR

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Hoy hemos dado uno de los peores bolos que recuerdo, ante un público frío y en mi opinión poco ducho. Eso sí, con una gente muy maja y agradable. Esa gente entrañable que no va a hacer nada por ti nunca. Y no me refiero a que te paguen la matricula de la universidad de tus hijos. Me refiero a que no estan dispuestos a alterar sus planes en absoluto por tí. Me refiero a que, aunque les sorprendas constantemente, dando lo mejor de tí mismo para que algo vaya creciendo, y todo mejore, ellos, y ellas no dan nada.

Y a pesar de que lo sabía, lo veía venir, me he quedado con ellos, les he dado un voto de confianza – alguien habrá que quiera estar conmigo- . Pero no. Nadie. Así que me he venido a la playa, con un par de mantas y un saco que me han dejado una pareja bastante simpatica.

Y todo ésto es para deciros… ¿Sabeis qué? Me da igual. Estoy donde quiero estar. Estoy con quien quiero estar. En una mierda de playa en Francia, que con esta luz del amanecer mås que una playa parece un estercolero, por los afloramientos de roca blanca que le dan un aire sucio. Y pienso; ¿porquė me he quedado aquí? Y la respuesta rebasa mis propias expectativas: porque quiero.

Y me da igual estar solo o con el primer regimiento de zapadores de la legión francesa, que vista de cerca, no era para tanto.

Y todo esto para deciros que merece la pena ser libre de tí mismo, y que merece la pena ser imbecil.

Y sin embargo no estoy seguro de haaberos transmitido bien la idea que me ha impulsado a escribir ésto: estoy de puta madre. No necesito nada de los demás ni de mí mismo en este momento. Esa, esa, era la idea.

Aunque después de este pequeño momento poético que me ha dado, me pregunto dónde cojones estará San Juan de Luz, y dónde cojones se cogera el topo a Donosti… Va a ser un día largo y divertido…