CRÓNICAS FESTIVAL DE JAZZ

durante el Festival de Jazz de Vitoria 2012 estuve escribiendo crónicas para la agencia Efe de noticias. os presento aquí dos de ellas.

i wrote reports of the Jazz Festival of Vitoria for the press agency Efe . i show here 2 of them. sorry, no english translation.

pat metheny

Sweet Honey in the Rock, las voces del gospel que nacen de la tierra

Vitoria, 16 jul (EFE).- Con un repertorio basado en el canto espiritual afroamericano y el gospel pero con referencias constantes a la música tradicional africana, Sweet Honey in the Rock han encandilado al público con la plasticidad de sus voces en la primera noche del Festival de Jazz de Vitoria.

Una noche dedicada tradicionalmente al gospel y al blues, el sonido que está en la raíz de toda la música afroamericana del siglo XX. Pero en las voces de estas cinco mujeres hay mucho más que gospel. A medida que transcurre el concierto, se escucha el blues, el soul, el swing o incluso pueden llegar a recordar al primer rock & roll vocal por muy lejano que esté estilísticamente.

Y cuando uno se deja llevar por esos cánticos y esos ritmos, no está lejos la costa occidental de África, desde Senegal hasta Mali, como la misma Carol Maillard ha explicado en una de las pocas veces que se ha dirigido a la audiencia.

Ella misma y Louise Robinson fundaron el grupo allá por los primeros setenta junto a Bernice Johnson Reagon, entonces directora vocal del Washington D.C. Black Repertory Theatre. El pasado de Bernice como activista por los derechos civiles había comenzado en 1961 en Albany, Georgia. Unos años más tarde abandonaría el grupo para emprender una carrera en solitario.

Desde entonces, una veintena de mujeres han pasado por Sweet Honey in the Rock y también han profundizado en el primer concepto a la vez político y musical. Esta noche han sido Aisha Kahlil, Nitanju Casel, Ysaye Barnwell y Shirley Saxton que traduce al lenguaje de signos los textos a medida que cantan, y que se ha arrancado a bailar un par de veces. También les acompaña su ingeniero de sonido, Arte Steele, que consigue sacar el máximo de sus preciosas voces.

La puesta en escena, con cinco sillas en semicírculo más la sexta para la intérprete, es muy sencilla, pero las cinco cantantes cambian constantemente de posición dependiendo de quién sea la voz solista.

En un primer set de diez canciones donde todas ellas han ido vestidas de negro, sus manos han tenido una presencia constante. Su movimiento, enfatizando, comunicándose entre ellas, suavizando la melodía, llevando el ritmo, ha sido una parte fundamental del espectáculo.

Dos momentos claves de esta parte han sido interpretados magistralmente por Aisha Kahlil como solista, en especial el último tema, “Fulani Chant”, compuesto por ella misma y que recrea un ambiente selvático a base de la imitación del canto de las aves.

Mientras en la primera parte solo han empleado las manos y una pandereta, en la segunda, mucho más breve, vestidas en tonos blancos, han sacado algunos instrumentos de percusión africanos e incluso han dejado de cantar en algún momento, especialmente cuando han interpretado una canción tradicional de Mali.

También ha habido alguna referencia a su disco más reciente, “Go In Grace” (2008) compuesto por invitación del Alvin Ailey Dance Theatre para celebrar su cincuenta aniversario e interpretado en una gira conjunta por los Estados Unidos. Desde “Sweet Honey in the Rock” (1976), el grupo ha publicado más de una decena de discos, en directo y de estudio y se ha convertido con mucha razón en una leyenda de la cultura afroamericana en Estados Unidos.

Mañana serán el piano de Stefano Bollani y su trío y el quinteto de Joe Lovano y Dave Douglas los que llenarán de jazz la noche vitoriana.

Para bailar con Soul Rebels hay que vibrar con Joshua Redman y The Bad Plus

Vitoria, 18 jul (EFE).-Hay color en el festival de Vitoria que esta noche ha empezado a crecer en asistencia de público para escuchar a dos formaciones que practican un jazz contemporáneo de estilos muy distintos pero actitud similar.

The Soul Rebels son una brass band de Nueva Orleans formada en los primeros noventas. Esta noche han estado Lunar Leblanc (caja), Derrick Moss (bombo), Damion Francois (tuba), Corey Peyton (trombón de varas), Winston Turner (trombón de varas), Edward Lee Jr. (sousafón), Erion Williams (saxo tenor), Julian Gosin (trompeta), y Marcus Hubbard (trompeta).

Los rebeldes del soul practican una fórmula aparentemente sencilla: brass band que alude al hip-hop o al funk o al soul, que busca constantemente la complicidad del público y de esta manera provoca el baile y la fiesta.

Solo que la fórmula no es tan sencilla. Para formar una brass band como ésta, se necesitan músicos de calidad, capaces de tocar juntos y por separado, aportando siempre su voz personal. También hace falta una sección rítmica (la tuba es el contrabajo) espectacular. Y se necesitan unas voces con facilidad rítmica (han cantado todos menos la tuba) y capacidad de comunicación con el público.

Músicos así son capaces de llevar a su terreno cualquier melodía (también pop, bossa o acid) y hacer que sobren casi todas las sillas del recinto cuando todavía queda más de media hora de bolo. Sin alardes y con mucho espacio para la diversión aunque sus caras reflejen la concentración de quien está haciendo algo serio.

En eso coinciden con The Bad Plus y Joshua Redman, y también en su eclecticismo, una virtud fundamental del jazz contemporáneo que permite cualquier referencia y lo hace comprensible y cercano.

La primera parte de la noche, protagonizada por Joshua Redman y The Bad Plus ha dejado al público embelesado. Dos temas de Reid Anderson, contrabajo del trío, han sido cruciales: El primero “Love is the Answer”, con el que han abierto el recital y sobre todo “People Like You”, publicado en su último disco “Never Stop” (2010) que ha levantado a la gente de sus asientos y ha provocado una larguísima ovación.

Partiendo de un comienzo plagado de silencios, el tema ha ido creciendo hasta formar una preciosa melodía que todos ellos, y todo el público han reconocido como propia. Joshua Redman mostraba una vez más su complicidad con sus tres amigos que son mucho más que una sección rítmica.

Además de Reid Anderson (compositor de coinco de los siete temas de esta noche), The Bad Plus son Ethan Iverson (piano), y David King (batería). Se juntaron en el año 2000 y desde entonces mantienen un equilibrio inestable entre el jazz y el pop pero destacan como grandísimos músicos y compositores.

Para esta gira, se han juntado con Joshua Redman, un músico de California aclamado como saxo tenor desde hace casi dos décadas. Ha colaborado con Pat Metheny, Billy Higgins o Chick Corea, con quién giró brevemente en el año 96. Esta noche ha sido una pieza más de un conjunto capaz de sugerir ese jazz, de nuevo, comprensible y cercano.

Toda una diversidad de sensaciones la que se ha vivido en Mendizorroza esta noche, como se vivirá probablemente mañana, cuando una joven Esperanza Spalding preceda al veterano Gilberto Gil en la cuarta sesión del festival.

Vitoria encuentra la conexión eléctrica con la guitarra de Pat Metheny

Vitoria, 20 jul (EFE).- En un concierto impagable, bailable de principio a fín y con el inconfundible sonido de su guitarra eléctrica, Pat Metheny ha demostrado esta noche en Vitoria que es uno de los grandes, pero no del jazz, sino de la música contemporánea.

Es imposible mencionar todas las referencias que es capaz de provocar, ya sea cuando toca versiones (ha hecho dos esta noche, Ornette Coleman y Gerome Kern) o sus propias composiciones.

Visto desde la world music, ahí están Brasil, Cuba, India, o el folk de su propio país, Estados Unidos. Mirando desde el jazz, se escucha el jazz rock de sus comienzos con el gran Pastorius, pero también el bop, el free, la fusión. Y su guitarra puede sonar a John Scofield o a Wes Mongomery cuando lo intenta.

Pero además es capaz de crear atmósferas como Massive Attack, inocentes melodías como Yo La Tengo y los ambientes progresivos de las mejores guitarras del rock. Y por primera vez en este festival, ha aportado imágenes para apoyar su música en algunos momentos.

Sin duda para entender todo ésto hay que referirse al sello ECM, con el que Metheny grabó todos sus discos hasta el año 1984. Un sello clave para la evolución del jazz contemporáneo y de la world music, particularmente en la época en la que Metheny era una de sus estrellas.

También por supuesto tiene mucho que ver el hecho de que, desde hace tres décadas se ha codeado con los mejores. Por ejemplo Gary Burton, Lyle Mays con quién formó su banda de los ochenta, Mikel Brecker, Charlie Haden, Billy Higgins, Sonny Rollins o Herbie Hancock, por mencionar unos pocos.

Durante el concierto también ha dado espacio a los músicos de la Unity Band, sin renunciar a su innegable liderazgo. Ha tocado un tema con cada uno de ellos en solitario, acompañándoles con su guitarra. Chris Potter al saxo, Ben Williams al contrabajo y Antonio Sánchez a la batería.

En un bis de otra galaxia, Metheny ha aludido a una generación muy posterior a la suya, algo que pocos son capaces de hacer, tipos como Miles Davis o Neil Young. Ha empezado a sonar como suena el acid jazz, o jazz electrónico, o pop jazz, cosas de críos de los noventa pensadas para bailar a altas horas en clubs oscuros. Y lo ha hecho con una composición suya y de Lyle Mays, “Are You Going With Me”, una melodía de su primera época.

Antes, un Fred Hersch en solitario ha hecho un concierto que a veces sonaba clásico y otras rozaba el “main stream”, siempre con sensibilidad y técnica, mientras el pabellón se iba llenando para escuchar por enésima vez al maestro que vino hace cerca de treinta años y sigue adorando a este público.

Mañana, el saxo de Sonny Rollins, otro de los grandes del siglo XX, cerrará el festival hasta el año próximo.