SUMISIÓN CITY BLUES

texto de presentación para CD de Sumisión City Blues.

sumisión city blues

Me pide Pela que escriba unas líneas de presentación del nuevo CD de Sumisión City Blues.

Literalmente escribe: “hey… sin ningún compromiso, ya sabes, si no te apetece o no quieres hacerlo, porque no te mola la música o lo que sea, me dices y no problem”. Cómo me conoce, cómo sabe que lo que hace Sumisión no es mi palo. Me va a costar, me está costando. Pero ahí van:

Segunda entrega en CD del repertorio de Sumisión City Blues. Las cuatro canciones que contiene, como toda la producción de esta banda de Gasteiz, destilan clasicismo, que no revival. Música que abraza sin complejos todos los palos del rock y los interpreta en presente. Su sonido, con la producción de Jorge Reboredo, enfoca cada instrumento dentro de un todo complejo y brillante. Voces que forman un discurso que las palabras de Pela retuercen y llenan de contenido. Estas canciones no hablan de chicas, de rock’n’roll y de carretera. Hablan de odio y de ternura, de amoniaco y de incesto, de engaño y de olvido. A partir de ahí, al menos en mi caso, se empieza a entender la radicalidad de la propuesta. Cinco músicos poniendo las cartas boca arriba, sin atender a modas ni adscribirse a formatos sonoros: haciendo canciones con vocación de durar.

Personalmente, de este disco me quedo con “Amoniaco Impuro”. Quizá porque es de esas en las que se te mueve el cuerpo solo, o por ser un poco más macarra, o por esos ruiditos del principio, o por el sonido de esa guitarra al final…

Por cierto que “El Odio, La Demacración y la Ternura Humana” es un disco que, entre otras cosas, habla de la madurez a la que está llegando la música en esta ciudad, Gasteiz, que escucha de todo pero a quien, al parecer, nadie escucha. Te guste más o menos el rock’n’roll, escuches underground o main stream, Sumisión City Blues son un buen ejemplo de ello. Un grupazo, vaya.

Pablo Madariaga